Esta semana que ya está acabando hubo en mi Costa Rica algo que se llama Festival Internacional de las Artes. A pesar de ser la decimocuarta edición del festival, nunca me había involucrado tanto como lo hice este año. Mis conclusiones, que aún no son completas porque no ha acabado mi aventura, es que en en el año no hay nada mejor que hacer que ir a este festival.
Sólo por empezar, el festival tiene diversas formas de exposición de arte que van desde conversatorios y recitales de poesía hasta conciertos, teatro y pasacalles. Además es internacional y como toda forma arte, expone la identidad de sus obras, es decir que no es sólo una presentación hecha por extranjeros sino que además se ve la forma en que la obra expone la cultura y realidad de un país. Eso, para mí por lo menos, es fascinante.Ya lo he hablado con otras personas y de verdad creo que si yo viviera en otro país, viajaría aquí sólo para esto.
Ya se habrá notado que me gustó en serio y bueno ya otros tendrán sus razones para amar el FIA pero hay otra cosa de la quería hablar y sin esto el título de la entrada no tendría sentido: La semana santa. Ya viene la famosa fecha; una semana feriada media o entera por motivos religiosos. Creo sinceramente que si se hiciera un censo sobre la cantidad de personas que utilizan esos feriados para motivos religiosos sería un mínimo. La gente probablemente iría a trabajar si se pusiera la condición que para tener el día libre hubiera que probar que uno va a un evento religioso, algo así como en el colegio que cuando uno se enfermaba había que llevar dictamen médico. Yo soy una persona creyente y mi familia también pero es casi una tradición irnos en estas fechas a la playa y estoy seguro que así somos la mayoría de ticos.
Entonces con esto se me ocurre una cosa. Promover en vez de una semana santa, una semana cultural. Si usted quiere irse a la playa puede hacerlo igual, no tiene que ir al FIA pero en caso contrario puede ir a todos los eventos que quiera. Para mí fue realmente terrible escuchar a muchas amistades decirme que no han ido a ninguna obra por trabajo o la universidad, más habiendo yo disfrutado tanto. Yo la verdad para hacer lo que hice este año tuve que faltar a clases y a reuniones pero no me arrepiento para nada, lo volvería a hacer mil veces. Ahora mi semana santa será una semana de trabajo fuerte por mi supuesta irresponsabilidad. Pero yo jamás pude haberme perdido de esto.
Por otro lado para seguir respetando a los devotos que si dedican su tiempo a la religión puede dejarse el viernes libre y el domingo si se pudiera.
Puede que el que cambio de semana santa a cultural nunca pase pero ¿qué importa si soñar no cuesta nada? Igual si las cosas siguen como están, de ahora
en adelante seguiré haciendo lo que hice y tendré mi semana de
felicidad una vez al año. Incluso cuando trabaje posiblemente haga lo mismo y estaré en mi despacho feliz durante esos días feriados pensando en
todo lo que disfruté la semana anterior.

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